El pueblo de Dios estaba pasando por verdaderos problemas, Jehová había determinado su destrucción. V 5 “El Señor llegó a ser como enemigo, destruyó a Israel;
Destruyó todos sus palacios, derribó sus fortalezas, Y multiplicó en la hija de
Judá la tristeza y el lamento.”
La razón por la cual Jehová estaba enojado era muy
sencilla, el pueblo vivía en pecado, constantemente hacia cosas desagradables
delante de Dios.
Que el pueblo de Dios se equivoque y que ofenda a
Dios hasta de manera inconsciente es normal, lo grave es cuando sus lideres y
pastores saben de lo malo que hace el pueblo y prefiere callarse y no Exhortar.
Muchos pastores y lideres espirituales tienen gran
temor de decir la verdad ya que la satisfacción de ellos es ver cada día mas
lleno su templo, el miedo a que la gente se vaya ha hecho que prefieran
quedarse callados y aceptar que la gente haga lo que quiera.
Los profetas tenían en su boca la salvación para el
pueblo, pero prefirieron hablar lo que el pueblo quería oír. V 14 “Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no
descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas
profecías y extravíos.” Estos lideres preferían tener a un pueblo contento,
aunque ignorante de la verdad.
Cada día hay mas personas que se llaman cristianas
solo porque se congregan en algún lugar a la espera de un milagro, andan de
iglesia en iglesia buscando pastores que les hablen lo que ellos quieren
escuchar. 2 Timoteo 4: 4-5 “Porque
vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón
de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4y
apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”
Podemos ser los más entregados a Dios, pero si
todavía conservamos en nuestro corazón las tradiciones del mundo esto nos
convierte en sus amigos. y lógicamente de manera inmediata pasamos a ser
enemigos de Dios. Santiago 4: 4 “¡Oh almas
adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?
Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”
Jesucristo no quiere personas inconstantes, que no
saben que es lo que quieren. Mateo 12: 30 “El que no es conmigo, contra mí es;
y el que conmigo no recoge, desparrama.” Jesucristo
no nos obliga a estar con él, nosotros decidimos estar con el o no.
El pueblo de Dios se perdió por falta de
conocimiento y la culpa era en gran parte de sus lideres y pastores que preferían
ignorar el pecado en que vivían, con tal de tener un gran numero de asistentes
en el templo. Oseas 4: 6 “Mi pueblo fue destruido, porque le
faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del
sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus
hijos.”
De nada sirve ser la iglesia mas grande de la región,
si sus lideres prefieren callar ante el pecado del pueblo por miedo a disminuir
en membresía. De cada uno de nosotros depende que conozcamos y apliquemos las enseñanzas
de Cristo a trabes de su Palabra.
